Nos mirábamos como si quisiéramos meternos el uno dentro del
otro y morir allí si era necesario y estábamos equivocados. Todo lo que yo
buscaba era un cuerpo al que juntarme para pasar el tiempo, pero no la vida y
llené y deshice tu cama con mentiras. Todas aquellas veces desnudaste mi cuerpo
no mi alma, por eso no te hablaba, ni gemía tu nombre, solo que no pararás y te
sentías tan bien encima de mí rozando el éxtasis… A las tres semanas dejo de importarme ser tu
vida o tu puta porque ambas cosas me resbalaban y era la misma mierda de
siempre camuflada de tus celos y mi indiferencia. Pero volvía y te decía que
era por ti… Nunca supe cuál era la verdad, pero volvía y 99 de cada 100 veces
tú me creías.
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martes, 1 de enero de 2013
sábado, 29 de diciembre de 2012
Me mimo como una princesa,
y se despertó con una puta. Nunca se acostumbro a mis malas caras después de sus “no” a follar y se quejo después cuando vinieron otros a arreglar sus desastres de cada viernes. Pero se equivoco, yo era menos de vestidos y más de andar en bragas y sujetador y así paso me las robaron y se cabreó. Chilló y yo hice como que me importaba, pero no. Me aburrió esperar sus “si” una vez al mes y busque los de otro, pero me supieron a mierda y tuve que volver echándole de menos y suplicándole que me quisiera como una gata en celo, restregándome en su entrepierna. Pero él quería más y yo venía manoseada y herida de otras manos, de otras bocas y eso a él no le gusto y acabe por no gustarle yo.
domingo, 16 de diciembre de 2012
No te ha sorprendido que te diga que estoy mal.
Como cuando tú me dijiste “quizá te quiero”, nadie se ha
movido, ni ha dejado de respirar. Ese silencio de segundos me hizo mirarte y odiarte,
pero algo no me dejo levantarme y escupirte a la cara: “yo no estoy buscando
quizases”. Se me olvido de que hablábamos cuando tú me miraste con esos ojos de
se ha acabado y yo me aferré a tu te quiero como una perra y suplique. Tenían
razón mis amantes, en eso de que, antes, la mala era yo, con una excepción,
esta vez, yo quería quererle querer y él a mi no.
miércoles, 12 de diciembre de 2012
Podemos cantar con los muertos si quieres.
domingo, 9 de diciembre de 2012
Y el hielo se hizo hielo y el fuego me abrasó.
Me pase la vida huyendo, corriendo, pasando de abrazo en
abrazo sintiendo esa extraña sensación de vacío cuando permanecía mucho tiempo
a la deriva sin unos labios que imaginar besar. Y nunca me pregunte porque,
creía que estaba bien y yo era la que no lo estaba. Llegó un día en el que me
ofrecí al mundo y le dejé entrar tan hasta el fondo que me arrancó el corazón y
entonces no estaba vacía, pero sentía un hielo abrasador cada vez que abría los
ojos y no te encontraba a mi lado. Ningún lugar tenía el suficiente calor para
mí, ni ningún cuerpo, ni ningún recuerdo y mis sentimientos comenzaron a
derretirse y a cubrir toda la habitación, hasta tal punto que ya no veía mi
reflejo en el espejo y me olvide de respirar y de quererte si es que alguna vez
lo hice. Y para un día que salí a la calle, me di cuenta de que el mundo había
cambiado tanto, que ya no me necesitaba, ni tú tampoco.sábado, 8 de diciembre de 2012
Estas atravesando los seis grados de una separación.
Has leído libros y visto programas, nadie sabe cuál es la mejor manera. Cualquier cosa para poder salir de tu mente, pero no pasará. Intentas cicatrizarte con el alcohol, echas a perder tu vida. Ves el pasado esfumarse. Finges una sonrisa, mientes y dices: "estoy mejor que nunca", y que todo esta bien, pero no es así, no. Estas atravesando los seis grados de una separación. En el primer grado crees que lo peor es un corazón roto, pero lo que realmente te matará será el segundo. Y el tercero es cuando tu mundo se divide por la mitad. En el cuarto pensarás que arreglaste tu corazón, pero en el quinto lo verás con otra y el sexto es cuando admites que quizás la has jodido un poco. No, no hay ayuda. Es un "salvese quien pueda". No se puede empezar de cero sin encontrarle fin a lo anterior...
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