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sábado, 23 de febrero de 2013

Me dices que vienes de Marte.


 El problema es que uno siempre busca cariños y “te quieros”, mientras que otro se conforma con besos y polvos. Yo nunca busque que me entendieran, cariño para eso saldría con mi psicólogo, tú eras algo más, algo que me atraía entre toda esa gente que me decía que estaba mal y a la que yo escuche lo mínimo para que me entrará por un oído y me saliera por el otro, pero no funciono porque quise conocerte más. Y habría firmado por quedarme allí paralizada en tus dos besos, en aquel abrazo, sin haber contaminado tu cama, sin haber conocido más interior que el de tu coche, pero tú no parabas de hablar y note que me importaba, así que escuche. Y después de toda tu asquerosa desgracia y tu falta de cariño, quise decirte que lo sentía y que me quedaba, pero tú ya lo sabías incluso antes que yo, así que sonreiste…

-”yo creía que los chicos malos no sonreían”
 
+” yo creía que las chicas buenas no ponían cachondos a desconocidos.”


lunes, 11 de febrero de 2013

Nos conocimos y fumamos del morbo de los extraños.


Yo te miraba esperando los ojos del tigre sobre mi yugular, arrancándome la ropa, mordiéndome la virginidad, haciéndome daño en lugares que no conocía y tú me acariciaste. Tú mano cálida atravesó mi ropa, se coló bajo mi piel y me tocó el corazón. Fue una fusión de frió con calor que de repente me asustó, pero no pude moverme, ni salir corriendo, ni quise. Así que veinte minutos después seguías allí, mirándome, sin intentar llegar a meterte en mi ropa interior y yo rechazando el hecho de que, quizás yo era la que necesitaba ser salvada y la que te comía con los ojos. Y entonces fue cuando la que vino a salvarte se perdió.


martes, 29 de enero de 2013

¿Matarías por mí? ¿Morirías por mí?

Así que me ha dicho mi chico que la cosa está tan mal que seremos "Bonnie and Clide" y atracaremos un banco...no sé que haremos con el dinero, quizá compremos un colchón lo instalemos en plena Plaza Mayor y nos pongamos allí a hacer lo que mejor sabemos, jodernos. Quizá también nos dé un poco de tiempo de querernos matar el uno al otro, aunque ¿por qué suicidarte, cuando puedes enamorarte? 


lunes, 28 de enero de 2013

Eso es lo que nos hace chicas.

Despejare la cama esta noche por si te dignas a venir, a aparecer aunque sea solo para hablar. Hace mucho que no te saco de quicio, que no me paseas por delante de todas esas perras y la verdad es que hoy me apetece que me llames, que me hables de tus exs, ver como te metes mierda por la nariz, fumarnos un porro, echar un polvo…Y de todas esas entrepiernas con patas, quiero tu manera de no estar conmigo y aún así llamarme y proponerme irnos muy lejos como sabiendo lo que pienso, como adivinándolo. Y que aunque me lo piense, te responda que sí, que quiero, que me llames, que me cojas, que me lleves, que te quiero, que me arriesgo, que te elijo y que es mutuo.

domingo, 20 de enero de 2013

Siempre hemos hablado de puertas abiertas, pero nadie habla de ventanas encendidas.


La noche cayó como cemento mientras nosotros seguíamos intentando fingir que tú no me odiabas, que yo no quería pegarte un puñetazo en la cara y de repente, el comedor se inundó con mis gritos coléricos en silencio entre tus preguntas retóricas. Retumbó el eco de mis tristes dudas y el portazo que diste después de darme tu adiós, pero yo cogí mi mala cara y me fui, sin cambiar de opinión hasta que llegué a aquel autobús y vi tu cara y mi cara reflejada en el cristal como llamándome. Mire para otro lado sin dejar de pensarte, ni de sentir que quería dar la vuelta, aún sin saber que decirte exactamente y que esta vez no te cabrearás, pero yo tenía ese don de ponerte a cien o de los nervios y no había término medio. No, nosotros no éramos de medias tintas, si follábamos, follábamos, si discutíamos, terminábamos follando y si nos decíamos adiós… Nunca nos habíamos dicho adiós.