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domingo, 2 de diciembre de 2012

Entonces te das cuenta…


...has pasado por la vida sin dejar tu huella en nadie y sin querer dejarla aunque en el fondo ni siquiera lo supieras. Y cuando las cosas se ponían feas huías. Porque nunca te gusto estar sola pero tampoco nunca te gusto estar con nadie atada, solo buscabas unos brazos que te sostuvieran el tiempo necesario para seguir permaneciendo cuerda sin tener que mantener millones de luchas internas con tus demonios. Te quejabas de que te echaban de su lado pero, sé sincera, no echas de menos a ninguno, porque ninguno era más que un poco de tu tiempo esparcido en el espacio buscando amor. Amor y pasión, nunca comprensión o empatía. Te gusta cuando se les llena la boca de “mi” y se refiere a ti pero realmente no lo necesitas, y acabas por tampoco quererlo. Solo que crees saberlo y no lo sabes, no lo sabes hasta el final o hasta después de pasar la noche con otro. Y como no perteneces a nadie, lo ansias demasiado, porque siempre queremos lo que no podemos tener y te destrozas y vuelves a quedarte sola con tu pasión y tu amor de mentira. Y esa libertad que hay en la nada te da vértigo y quieres gritar y quieres abrazar a alguien, a alguien que no tiene cara ni forma pero que se ve tan claro y real para ti que te lo crees y lo buscas y acabas borracha y con cualquiera otra vez pidiendo mentiras a cambio de cuatro besos mal dados en la esquina de una calle que mañana recordarás y llorarás. Al día siguiente te crecerás porque eres fuerte pero no, algo te recordará que no y será tu pesadilla de todas las noches que le veas y más de las que no. Tú podrás decir que los tuviste, pero ellos nunca podrán decir que llegaron a conocerte lo suficiente como para saber que no estás bien y que puede que jamás lo estés, ni podrán seguirte para comprobarlo y jurarte amor eterno. Pelearás contra tus demonios hasta vencerlos y puede que algún día le llames o te llame y os deis una segunda oportunidad de autodestrucción, pero hoy no.  

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Ame y perdí.

Estuvimos tantas veces contra el abismo, contra nosotros mismos...empecé a quererte y tú a odiarme ¿o era al revés? Me dolías y te olvide, te mande lejos sin darme cuenta de que ya nada era lo bastante lejos. Explote, me derrame sobre todo y todos los que me rodeaban y por un tiempo estuvo bien pero te vi, perdí la calma, fue como un impacto en la cara y me pregunte: ¿porque?


sábado, 24 de noviembre de 2012

Todo lo que veo mientras me arrebatas el alma.

Ese sentimiento que no desaparece acaba de hacerlo. Caminé miles de kilómetros para comprobarlo y ahora estoy atrapada en el tiroteo de mis propios pensamientos, mientras tú te marchas de mi. Y Dios sabe que no estoy muriendo, sino que respiró y que es la única forma de curarme ahora. Con toda la sangre que perdí contigo que ahoga todo ese amor que creí que conocía.


viernes, 23 de noviembre de 2012

Perdi la cabeza.

Es lo que sucede cuando hay pasión. Lo quieres todo y eso te deja sin nada, pero sigues estando ahí aún, sin saber donde es ahí y te engañas. El mismo que puede salvarte es quien te vuela la cabeza y te dejas, le dejas. Sales corriendo sabiendo que es solo cuestión de tiempo volver al principio aunque el no sea igual y tú no vayas a ser la misma. No te opones. Te gusta. Dejarías de respirar si eso implicara volverle a ver y volverle a odiar...o volverle a mentir. Le quieres por eso te vas, te alejas, le dejas. Nunca serán capaces de entenderlo. Nunca.


miércoles, 21 de noviembre de 2012

∞

Respiro el humo de tu tabaco en la parte de atrás contigo miro hacia el sol. Todavía no estamos demasiado viejos para morir jóvenes. Pero los amantes se aferran a todo, los amantes se aferran a cualquier cosa...Persigo tu amor alrededor de un 8, te necesito más de lo que puedo aceptar. Prometiste un para siempre un día y luego lo tiraste todo por la borda.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Empecé a notar un deseo inhumano hacia ti.

En mi corea mental hay un bloqueo bestial. Y desde mi ciudad solo a veces recuerdo a mi sur. Así es mi identidad muñecas rusas que no acaban jamás. Un laberinto irreal donde solo una voz me guió, eras tú. Querías mostrarme al exterior. Tu ilusionista un gran error. Dijiste nadie escucha aquí y aún menos nos ven. Si siguen ignorandonos van a saber que un día atacaremos en forma de alud. Porque nos cuesta tanto cambiar de actitud.

martes, 13 de noviembre de 2012

Él se fue y que le jodan, te lo digo.

Yo era esa que te buscaba cuando no la quedaba nada y tú siempre dijiste que la nada estaba bien, que no dolía, ni incomodaba, que me envidiabas y yo te creí como cuando me decías “voy en serio” y eso solo duró un par de meses.